Enfermedad inflamatoria pélvica (EIP)

 

La enfermedad inflamatoria Pélvica (EIP) es un síndrome clínico que engloba distintas patologías infecciosas del tracto genital superior. Se deriva frecuentemente de una infección de transmisión sexual (ITS) no tratada. Existe tratamiento para curar la enfermedad, sin embargo el daño causado en los órganos reproductores puede llegar a ser irreversible, afectando estructuras como el endometrio (endometritis), miometrio (miometritis), trompas (salpingitis), ovarios (ooforitis), parametrios (parametritis), peritoneo pélvico (pelviperitonitis), etc. Como resultado, la EIP puede causar embarazos ectópicos en mujeres de edad reproductiva o bien infertilidad.

Las infecciones de transmisión sexual (ITS) son causadas por agentes patógenos microbiológicos, entre ellos virus, bacterias y parásitos cuya principal vía de transmisión es a través de prácticas sexuales (oral, anal o vaginal).

Entre las ITS que se asocian a EPI las más comunes son:

  • Clamidiasis (Chlamydia trachomatis)
  • Gonorrea (Neisseria gonorrhoeae)
  • Mycoplasma/Ureaplasma
  • Sífilis (Treponema pallidum)
  • Tricomoniasis (Trichomonas vaginalis)

Chlamydia trachomatis, Neisseria gonorrhoeae  y algunos mycoplasmas/ureaplasmas son los patógenos principales causantes de la EIP.

Al inicio, la infección puede cursar de manera asintomática o los síntomas pueden ser muy leves y confundirse con flujo vaginal normal, es por esto que se puede tener la infección sin darse cuenta de ello.

Algunos de los síntomas que pueden presentarse a los pocos días o semanas del contacto sexual son: molestias pélvicas inespecíficas, dolor al orinar, secreción vaginal anormal, sangrado vaginal entre periodos, etc.

Se estima que la clamidiasis y la gonorrea son responsables de más de 200 millones de nuevas infecciones por año en todo el mundo, con una probabilidad estimada de desarrollar EIP de hasta 10% –25% en el caso de ambas infecciones.

Otros patógenos como  Mycoplasma genitalium y Ureaplasma urealyticum han sido asociados en estudios recientes a la enfermedad inflamatoria pélvica, en el caso de M. genitalium se detecta con una frecuencia del 13 al 16% de los casos de mujeres con EIP.

Algunas otras complicaciones de la EIP además de la infertilidad son:

  • Formación de tejido cicatricial tanto dentro como fuera de las trompas de Falopio, causando obstrucción.
  • Embarazo ectópico
  • Dolor pélvico o abdominal crónico.

Ante una sospecha de una ITS, ya sea por haber tenido contacto sexual sin protección, tener múltiples parejas o haber tenido sexo con una persona infectada, es importante realizarse estudios para la detección de Infecciones de transmisión sexual dado que los síntomas pueden ser leves, o no presentarse de inmediato y aun así estar infectado. Es importante que antes de iniciar relaciones sexuales con una nueva pareja, se conozca si se es portador o no de algún patógeno infeccioso causante de alguna ITS.

Actualmente, la técnica de PCR/NAA (amplificación de ácidos nucleicos) se ha colocado como el gold standard para la detección de estos patógenos por su rapidez, sensibilidad y especificidad superiores a otros métodos como la serología y la microbiología tradicional.

En Laboratorio PGM tenemos a su disposición 4 perfiles diseñados específicamente para el diagnóstico de ITS, además de contar con pruebas para identificación individual de cada patógeno.

 

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