Infecciones por Citomegalovirus (CMV)

El citomegalovirus (CMV) es miembro de la familia de virus herpesviridae que afecta a personas de todas las edades y que tiene una muy alta prevalencia, especialmente en países subdesarrollados donde se estima que el 90% de la población está infectada. Se transmite a través de los líquidos corporales como la saliva, orina, sangre, lágrimas y leche materna. Como otros virus de la misma familia, el CMV se mantiene latente de por vida en los monocitos de la persona tras la infección primaria y puede reactivarse.

Generalmente una persona puede estar infectada con CMV y no presentar síntomas o la enfermedad puede ser leve con síntomas como fiebre, dolor de garganta, fatiga e inflamación de los ganglios. En pacientes inmunosuprimidos el cuadro clínico puede ser más grave puede causar síntomas más graves que afectan ojos, los pulmones, el hígado, el esófago, el estómago y los intestinos.

En mujeres embarazada infectadas con CMV, el virus que está en la sangre puede atravesar la placenta e infectar al bebé en gestación. Se conoce como CMV congénito y las complicaciones de la infección pueden ser más graves para los recién nacidos.

Algunos de los signos de que un bebé podría tener una infección congénita por CMV al momento de nacer son:

  • Tamaño pequeño de la cabeza
  • Convulsiones
  • Sarpullido
  • Problemas en el hígado, el bazo y los pulmones

 

Los bebés con CMV congénito podrían presentar pérdida auditiva, discapacidad intelectual, pérdida de la visión, convulsiones y falta de coordinación o debilidad. Aún y cuando no presenten síntomas al nacer, pueden llegar a desarrollar secuelas a largo plazo, alrededor de un 13% de los casos asintomáticos en recién nacidos tiene afectación auditiva, esta es la secuela más frecuente en infección congénita.

La detección anticuerpos específicos IgG e IgM para CMV es el método utilizado para las infecciones primarias sintomáticas.

Para infecciones fetal y de recién nacidos se recomienda utilizar la técnica de PCR por su rapidez, sensibilidad y especificidad.

Realizar una PCR cuantitativa en recién nacidos y pacientes trasplantados, hoy en día es la mejor técnica para el  pronóstico, seguimiento, tratamiento y estudio de resistencia al tratamiento.

En Laboratorio PGM contamos con las pruebas moleculares cualitativa y cuantitativa para detección de CMV.

 

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