Infecciones respiratorias agudas: qué recetar (y qué no recetar).

Las infecciones respiratorias agudas frecuentemente son causadas por virus respiratorios, la transmisión de estos virus ocurre durante todo el año y se incrementan de manera significativa los meses de otoño e invierno. Estas infecciones presentan síntomas como resfriado o gripe, rinitis, faringitis, laringitis o laringo-traqueítis con dolor corporal, tos, estornudos, lagrimeo, descarga o congestión nasal y fiebre. También pueden complicarse con bronquitis, neumonía y estados de insuficiencia y choque pulmonar agudo.

La mayoría de las infecciones respiratorias agudas se transmite por vía aérea, a través del contacto con las secreciones respiratorias (p. ej. estornudos, tos, manos contaminadas con secreciones, etc.) de una persona enferma. Predominan en la población infantil o jóvenes, adultos y ancianos en quienes su estado inmunológico es débil. La enfermedad se puede presentar después de un periodo de incubación de 1 a 3 semanas.

El tratamiento es sintomático, comúnmente son diagnosticadas y tratadas equivocadamente como infecciones bacterianas especialmente mediante el uso de antibióticos sin que estos supongan una mejoría real en el curso de la infección viral respiratoria.

El uso incorrecto y excesivo de antibióticos puede hacer resistentes a las bacterias. Cuando una persona toma antibióticos para una infección viral se destruyen las bacterias normales de nuestro organismo que son sensibles al antibiótico, pero sobreviven otras bacterias que adquieren resistencia. Las bacterias resistentes tienen posibilidad de crecer, multiplicarse y transferir sus mecanismos genéticos de resistencia a otras bacterias potencialmente patogénicas (es decir, que sí pueden causar enfermedad).

Si una sola bacteria se vuelve resistente a los antibióticos esta misma puede crecer, reproducirse y activar nuevamente a las otras bacterias que ya habían sido atacadas.

El portar bacterias resistentes por uso inadecuado de antibióticos agota la posibilidad de que el mismo u otros antibióticos de la misma familia surtan efecto eficientemente cuando se requiera tratar una infección bacteriana verdadera. Desafortunadamente, en la actualidad se vive una carencia global de producción de nuevos antibióticos por lo que la Organización Mundial de la Salud ha declarado la resistencia bacteriana como una amenaza mundial que se tiene que combatir de manera prioritaria, principalmente a través del uso responsable de los antibióticos.

Los antibióticos no tienen eficacia contra las infecciones respiratorias agudas como una gripe común, faringitis, influenza, bronquitis, etc. Si estas infecciones respiratorias se tratan con antibiótico se puede crear resistencia. Cualquier bacteria que se resista a un tratamiento con antibióticos puede multiplicarse y transmitir sus propiedades de resistencia a otras baterías.

En Laboratorio PGM contamos con el Panel Viral Respiratorio, capaz de detectar los virus respiratorios más frecuentes:

  • Adenovirus
  • Influenza A
  • Influenza B
  • Virus sincitial respiratorio
  • Metapneumovirus humano
  • Rinovirus

Debido a la inaccesibilidad de los cultivos virales y la imprecisión de las pruebas rápidas inmunológicas, es importante que ante una infección respiratoria aguda los virus sean investigados por medio de la reacción en cadena de la polimerasa (PCR), misma que permite realizar la detección del ADN y ARN viral con la mayor sensibilidad y especificidad, superior a cualquier otra prueba. Esta prueba es de especial utilidad en casos donde se precisa determinar si el origen de la infección respiratoria es bacteriana o viral en solo 1 día hábil.

La muestra de elección es nasofaríngea que consiste en la introducción de un hisopo pequeño y suave dentro de la cavidad nasal de una o ambas fosas nasales. Algunos especímenes alternos pueden ser exudados faríngeos o secreciones respiratorias.

Es responsabilidad de todos (médicos, familiares y pacientes) el uso adecuado de los antibióticos, evitando la prescripción indiscriminada para tratamiento de infecciones respiratorias agudas que no lo requieren. Es importante tomar en cuenta que la gran mayoría de las gripes son de origen viral y no requieren de tratamiento con antibióticos.

Otro punto a favor del uso de pruebas diagnósticas para infecciones respiratorias agudas que cursan con fiebre, es la posibilidad de detectar rápidamente los virus de influenza A/B y sus variantes estacionales o pandémicas, las cuales son tratables y curables con el uso de medicamentos antivirales.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *