Virus Epstein Barr

El virus Epstein Barr (VEB) es un virus de la familia Herperviridae, conocido también como el virus del herpes humano 4. La infección por este virus es tan común, que se puede decir que la mayoría de las personas de todo el mundo se han infectado de VEB en algún momento de su vida.

La vía de transmisión es particularmente por la saliva al besarse, compartir alimentos o bebidas, usar objetos personales de un persona portadora del virus que puedan contener saliva como cepillo de dientes, vasos, utensilios o tener contacto con juguetes de niños pequeños. Inicialmente infecta las células epiteliales de la orofaringe y posteriormente pasa a los linfocitos B y órganos linfoides. Otros fluidos como la sangre y el semen pueden ser medios de propagación del virus durante relaciones sexuales, transfusiones de sangre o trasplantes de órganos.

La infección del virus Epstein Barr es responsable del 90% de los casos de mononucleosis infecciosa, conocida también como la “enfermedad del beso”. Cuando se trata de una infección primaria, tras un periodo de incubación que puede ser de 30 hasta 50 días, el portador desarrolla síntomas como: fiebre, fatiga, inflamación de la garganta, inflamación de los ganglios linfáticos, hepatitis y esplenomegalia.

Generalmente, después de 2 a 4 semanas se resuelve la infección sin tratamiento específico únicamente controlando los síntomas con medicamento. Sin embargo, como otros virus de la misma familia, permanece latente (inactivo) en el paciente indefinidamente, por lo que en ocasiones se sufren recaídas por reactivación del virus en estados de inmunosupresión. En estos casos habitualmente los pacientes experimentan síndromes de fatiga intermitente 6 a 12 meses después.

Epstein Barr se ha asociado también a enfermedades oncológicas como linfomas y tumores nasofaríngeos principalmente. También se ha encontrado en casos de mielitis transversa. El mecanismo por el cual el virus de Epstein Barr produce enfermedad neurológica es desconocido, sin embargo se ha estimado que ocurre en 1 a 5% de los individuos con mononucleosis infecciosa.

El diagnóstico suele realizarse por serología mediante la detección de anticuerpos heterófilos,  contra antígeno temprano o antígeno de la cápside, sin embargo no siempre representan el estado evolutivo de la infección y en ocasiones son negativos en pacientes inmunosuprimidos. En presencia de linfocitos atípicos vistos en un frotis de sangre periférica y la presencia de anticuerpos sugestivos positivos para VEB, se recomienda realizar una prueba confirmatoria mediante métodos moleculares como PCR.

En Laboratorio PGM contamos con dos tipos de pruebas para el virus de Epstein Barr la prueba de PCR cualitativa que nos indica presencia o ausencia del virus y la Prueba PCR cuantitativa que nos indica la carga viral en el paciente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *